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Temen canadienses a la ASPAN
Lourdes Edith Rudiño
Martes, 8 de agosto de 2006

* Productos lácteos, avicultura y trigo, en riesgo.
* El maíz de Estados Unidos ya distorsiona su mercado.
* En proceso, investigación por competencia desleal.

 

Igual que en México, en Canadá y Estados Unidos hay masas importantes de agricultores inconformes con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y ahora -en el caso de los canadienses- la mayor inquietud que expresan es que la ASPAN pueda implicar una moneda de cambio que libere las ramas que han mantenido protegidas: los lácteos, la avicultura y el trigo.

Rick Arnold, coordinador de la campaña frente a acuerdos de libre comercio de la agrupación canadiense Common Frontiers, señaló que en los seis meses recientes los maiceros de su país se han manifestado en las calles, debido a que es ya muy evidente que la apertura negociada en el TLCAN ha motivado el ingreso de maíz de EU con altos niveles de dumping que abaratan el grano internamente.

Por ello es que está en marcha un proceso antidumping contra el cereal de la Unión Americana.

Datos de la Asociación de Productores de Maíz de Ontario -provincia que genera cinco millones de toneladas anuales- establecen que entre 1996 y 2004 los precios internos del cereal cayeron en 48 por ciento.

Según Arnold, el nerviosismo en el agro se observa también en trigueros y en productores de leche, cuya actividad se ha mantenido protegida desde que a fines de los ochenta Canadá firmó con EU su tratado bilateral de libre comercio, antecedente del TLCAN.

"Los lecheros me dicen: «creemos que de alguna forma nos van a vender, y si eso ocurre, las unidades que tenemos de 300 vacas cada una, van a destruirse si entran en competencia con las unidades de cinco mil vacas de Estados Unidos»."

En Canadá aplica un sistema de cuotas de producción de leche, que compromete a los rancheros a mantener un equilibrio de oferta/demanda y, por tanto, de precios, lo cual desaparecería si se libera la rama, señaló el entrevistado, quien participó en un foro sobre el agro y el TLCAN, realizado en la Cámara de Diputados.

Afán liberador

Arnold externó que a los productores de trigo de su país les preocupa la posibilidad de que, en afanes liberadores, el gobierno impulse la desaparición de la Junta Canadiense de Trigo, que es una instancia semigubernamental que permite la exportación conjunta del cereal del país, y busca colocarlo al mejor precio posible.

En general, apuntó, a los agricultores les inquieta que su gobierno federal, de corte conservador, busque liberar todo el agro en las negociaciones de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), a cambio, tal vez, de beneficios para la industria, con la consideración de que el agro aporta poco a la economía nacional.

Dijo que -dado el sistema parlamentario de Canadá- el actual gobierno federal, en vigor hace seis meses, está en una condición vulnerable, pues su partido debe hacer consensos con los otros tres en el Congreso, y si no, puede ser destituido.

Por ello el gobierno tiene que actuar con cuidado frente a los intereses de la sociedad, a pesar de que sea proclive a derrumbar protecciones comerciales.

Paty Kupfer, de ART/ASC "Coalición rural", que agrupa a 80 grupos de agricultores de latinos, afroamericanos y asiáticos en Estados Unidos, comentó en el mencionado foro que hay una falsa idea de que todos los agroproductores de este país cuentan con subvenciones.

"La verdad es que los subsidios están destinados a maíz, trigo, algodón y otros cultivos en manos de grandes propietarios; frutas y verduras no reciben nada de apoyos, y hay productores de pequeña escala que enfrentan precios bajos, falta de acceso a la tierra y al crédito... y tenemos a 12 por ciento de la población (13 millones de familias) sufriendo inseguridad alimentaria, y 4 por ciento padeciendo hambre.